El “mulching” o acolchado es una técnica tradicional de manejo del suelo. Mediante la cubrición del suelo con materiales orgánicos como paja o madera se consigue reducir la erosión, mejorar la infiltración del agua de lluvia, reducir la evaporación y facilitar la gestión de la vegetación adventicia. Aunque en suelos agrícolas el acolchado tradicional era sencillo de aplicar a la vez que eficaz, en suelos degradados, con pendiente y bajo mantenimiento, el acolchado tradicional no funciona ya que se disgrega, degrada y dispersa rápidamente por los agentes atmosféricos.

Las mantas y redes orgánicas presentan una estructura con resistencia a la tracción que impide la disgregación de las fibras, a su vez se fabrican con fibras de lenta biodegradabilidad que alargan su vida útil y consiguen proteger el suelo hasta 2-3 años.